EL SISTEMA VIAL  

    Se entiende por sistema vial, la red de vías de comunicación terrestre, construidas por el hombre, para facilitar la circulación de vehículos y personas.

    Está constituido por el conjunto de caminos, rutas, autopistas, calles y sus obras complementarias (puentes, alcantarillas, obras de señalización, de iluminación, etc.).

    Junto a la red ferroviaria, se nuclean las arterias vitales de un país. Es el símbolo que traduce el progreso de una nación, y de ella depende, en gran parte, el crecimiento socioeconómico. La comunicación es el elemento esencial para el desarrollo y la unión de los pueblos. Es a través del sistema vial de un país, junto a otros sistemas, que mejorarán sus condiciones sociales, económicas, culturales, turísticas e integrativas.

    El camino "es la faja de terreno acondicionada por el hombre para la circulación de vehículos, que conecta diversos puntos geográficos, y ha sido concebido para transitar por él sin dificultades, con comodidad, rapidez y seguridad".

    Al camino, como concepto genérico, se lo clasifica en rural y urbano, de acuerdo con la zona en que se encuentre y según sus características de construcción y la función que cumple se lo clasifica en:

Calles.

    Son las vías de circulación por excelencia, propias de las ciudades y conglomerados urbanos. Pueden ser pavimentadas o adoquinadas.

    La calle está dividida en dos partes: la del centro, es la calzada; la de ambos costados, constituye las aceras o veredas.

    La calzada es la parte de la calle destinada exclusivamente a la circulación de vehículos. Su ancho no supera generalmente los tres carriles. Las condiciones ideales de la calzada son: que sea pavimentada, demarcada horizontal y verticalmente, y que la visibilidad en las intersecciones sea correcta.

    Las aceras son las partes de la calle destinadas a la circulación de los peatones. Son las franjas contiguas a las propiedades. Por una cuestión de seguridad, es necesario que se mantengan en buen estado de conservación e iluminación.

Avenidas.

    Son calles urbanas de mayor porte, pavimentadas y de tránsito preferencial. Tienen un mínimo de tres carriles y deben estar demarcadas horizontal y verticalmente. Se debe evitar el tránsito de vehículos de carga y transporte, para lograr una velocidad uniforme. Es recomendable el uso de sistemas de semáforos. Las avenidas, generalmente, tienen doble sentido de circulación.

Rutas.

    También llamadas carreteras. Son caminos pavimentados destinados al tránsito intenso de vehículos. Pueden ser: nacionales, provinciales o vecinales, según conecten localidades interprovinciales, provinciales o vecinas. Son propiedad de la nación o de las provincias, según cada caso.

    La circulación en las rutas es siempre de doble sentido. Deben contar con banquinas de 1,80 metros, con demarcaciones horizontales y verticales. Lo ideal es que las rutas no atraviesen las ciudades, ya que se incrementa el peligro y falta de seguridad por el tránsito veloz, que circula por ellas. Como este ideal en la realidad no se cumple, se deben extremar las medidas de precaución en las zonas urbanizadas a los costados de las rutas y realizar una adecuada señalización y control de velocidad.

Autopistas y semiautopistas.

    Las autopistas son vías rápidas construidas en pavimento rígido o flexible. Son arterias de alta velocidad, multicarriles, sin cruces a nivel, y calzadas separadas físicamente para impedir el paso de una mano a otra, con banquinas protegidas por vallas de contención. La entrada y salida se hace a través de lazos de uniones y rampas. La demarcación debe ser horizontal y vertical, e indicar las velocidades máximas. Las banquinas deben ser pavimentadas; las pendientes, suaves y las curvas, peraltadas y con ángulo de visión suficiente.

    Las semiautopistas son vías multicarriles con separadores de tránsito, que impiden el paso de una mano a otra. Poseen banquinas pavimentadas, y demarcación horizontal y vertical; pero no tienen las demás características propias de las autopistas.

Caminos.   

        Caminos de tierra: constituidos por suelos naturales, aptos para un tránsito de hasta cien vehículos por día.

        Caminos mejorados: formados por suelos naturales con agregado de materiales calcáreos, graníticos, betunes, etc., que le dan mayor estabilidad. Son aptos para el tránsito de hasta quinientos vehículos por día.

        Caminos pavimentados: resisten grandes cargas e intenso tránsito. Pueden ser rígidos o flexibles. Los rígidos son construidos a base de hormigón y los flexibles, a base de cemento o ligante asfáltico bituminoso.

Sumemos buenos hábitos...por una mejor calidad de vida.